CAPÍTULO 49: COMETÍ UN ERROR
Akira sabía que ya no había marcha atrás. Había tomado el libro prohibido, había hecho movimientos arriesgados, y ahora su vida pendía de un hilo más delgado de lo que jamás hubiera imaginado. Pero no podía permitirse retroceder. Estaba envuelta en algo mucho más grande de lo que había anticipado, y su única opción era seguir adelante, aunque la oscuridad se volviera cada vez más opresiva a su alrededor.
Intentó calmarse mientras se dirigía a la habitación de Galici