CAPÍTULO 48: AMENAZA
Akira se refugió en la habitación de Galicia, sus manos temblorosas sujetaron con fuerza el libro que había robado de la zona prohibida. Sostuvo el libro como si el peso de aquel texto antiguo y misterioso fuera demasiado para soportarlo. Se apoyó contra la pared, intentando calmarse, pero su corazón seguía palpitando con fuerza. Sabía que estaba jugando con fuego. Si alguien descubría lo que había hecho, las consecuencias serían fatales.
El libro parecía arder entre sus de