CAPÍTULO 12: ATAQUE
Akira permaneció inmóvil mientras Seraphine se acercaba, su amenaza colgaba en el aire como una nube oscura. El corazón de Akira latía con fuerza, pero no por miedo, sino por la rabia que había estado acumulando durante tanto tiempo. Ya no era la omega débil y asustada que todos creían. Aunque sus instintos le gritaban que bajara la cabeza y aceptara el castigo, algo más fuerte dentro de ella se negaba a ceder.
—Dije que lo vas a pagar caro —repitió Seraphine con desdén mien