CAPÍTULO 11: EL PRECIO POR SER SUYA
Thane había pasado varias noches seguidas junto a Akira, disfrutando de su compañía más de lo que quería admitir. Aunque nunca había sido de los que buscaban apegarse a alguien, había algo en ella que lo mantenía atado. Ella no hablaba, pero eso no parecía importar. Sus silencios eran tranquilos, incluso reconfortantes, y había aprendido a entenderla más allá de las palabras.
Esa noche, antes de partir hacia una cacería de tres días, Thane la observó mientras