Selene
Salí de la cama de Ilan con el corazón retumbando en el pecho y la sangre burbujeando en mis venas. La vergüenza calentó mi rostro al pasar junto a Duluh y salí corriendo del lugar en busca de aire fresco. Lo que acababa de suceder me tenía con la mente dando vueltas y la piel ardiendo como si tuviera fiebre, sin embargo, no se sentía como tal. Era confuso, necesitaba aire, pero prefería compartirlo con Ilan. Lo necesitaba a él, tan cerca como lo habíamos estado antes.
Traté de tranquili