Selene
—¿Estarás bien?
La preocupación en la voz de Ilan me enterneció y, aunque me moría por decirle que no, que no me dejara; sabía que no podía ser egoísta con él. Quería que se fuera tranquilo y disfrutara de los días de caza con sus hermanos. Llevaban semanas hablando sobre el viaje y no quería ser yo quien arruinara sus planes. Aunque no me sintiera del todo bien.
—Sí, estaré bien —repetí a regañadientes por enésima vez—. Ve tranquilo. Te extrañaré, sí, pero estaré bien.
—Yo también te ex