En su cuarto, Lumen se colocó un vestido de color rojo que resaltaba su figura y peinó su cabello con bucles ordenados, en un peinado delicado. Su maquillaje fue sutil, porque Wendy no se ofreció a ayudarla.
Se observó en el espejo un rato antes de colocarse los zapatos para salir. No podía creer que estaría en el banquete con los demás miembros de la manada real. Era como si fuera una tregua por parte de la reina. Ahora, que en unos pocos días se desataría una guerra. Pensó en Rosé, en la pro