Verlo allí, de frente a todo nuestro grupo, me dejó perpleja. La forma en la que todos los observaban me sorprendía tanto. Su aura de Alfa era casi innegable, era como si siempre lo hubiera sido y solo estuviera dormido.
Su destino había sido siempre más grande que estar a la sombra del príncipe. Quizás todo estaba escrito desde antes que el y yo naciéramos… Diosa luna. ¿Acaso lo tenías todo planeado meticulosamente? Era algo que no podía asimilar.
—No quiero….
Las palabras de mi boca salieron