Alguien llamó a la puerta y reconocí el aroma de Zack y de Wendy. También Sam entró, al igual que Jimmy, que estaba más atrás.
—¿Que hacen todos aquí? —preguntó Seth, molesto por ver tanta gente en nuestro cuarto.
—No seas grosero con nosotros, estuvimos esperando sin nada que hacer por horas mientras hablaban con tu padre. —Zack hizo una mueca. —¿Y, van a decirme si hay alguna novedad?
—Me han informado sobre lo que ocurrió con los orgonitos. Yo se bastante sobre gemas y su historia. El territ