Narra Kaia
Desperté envuelta en calor. Los brazos de Nox me rodeaban completamente, sosteniéndome contra su pecho como si incluso dormido necesitara mantenerme cerca. Su respiración era profunda y regular, su pecho subía y bajaba en un ritmo constante y relajado.
La luz tenue de los cristales del Inframundo se filtraba a través de la ventana, iluminando débilmente la habitación. Mis ojos se ajustaron lentamente, enfocándose en el rostro de Nox tan cerca del mío.
Se veía... tranquilo. Sin esa t