Narra Kaia
El fuego venía directamente hacia mí, brillante, letal e inevitable.
Estaba inmovilizada por cadenas de energía, incapaz de moverme y de defenderme. La líder de las Trece Llamas sonreía mientras lanzaba las llamas, su rostro estaba retorcido con cruel satisfacción.
—Tu madre gritó cuando ardió —se rió—. Me pregunto si tú gritarás igual.
—¡No! —intenté gritar, pero no salió ningún sonido.
El fuego se acercaba más y más. Nate estaba en el suelo, inconsciente y sangrando. Iba a morir a