Capítulo 31

Las horas pasan y siento que me volveré loco, solo espero a que Abel venga y me exija que le firme el divorcio a Nat, pero no lo haré, las cosas esta vez no serán como él las decida, solo por esta vez seré yo quien sujete la soga a su cuello. En poco tiempo cierro los ojos y me quedo dormido, al menos hasta que me despiertan y me hacen salir de la habitación, soy escoltado por una enfermera casi anciana, a

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