El amor es una medicina para el corazón y cuando eres correspondido, el mejor elixir para el alma. ¿Qué más se puede pedir después de una noche perfecta? Despertar sintiendo satisfacción en tu cuerpo y al rodar los ojos ver a ese hombre guapo pelirrojo que nació para ser amado por ella.
Durante un largo rato dejó la realidad y viajó a las estrellas pérdida en el rostro de su amado, su aroma era su perdición y su hombría el pecado que deseaba cometer cada día. Solo, que aunque era correspondida,