La policía no se detuvo y tampoco dejó un rincón sin investigar. El día del juicio se acercaba y todos querían que Ada pagará por lo que había hecho, sin que quedará nada por fuera.
Ella se negó a hablar y colaborar, solo permanecía en su celda lanzando unos dados que le fueron imposibles de quitar, solo les quedó determinar que eso le ayudaba con la ansiedad que le provocaba el encierro…
El día 8 de su captura decidió pedir hablar con el oficial López, ya que tenía una petición.
—¿Me necesita