Capitulo 49: Amor, dulce amor.
Cuando sus labios se separaron de los de su amado novio, Kristy se le quedó viendo fijamente.
No existían ojos más cautivadores para ella, que los azules de ese hombre.
No existía aroma tan adictiva que la que desprendía el hombre que la tenía sobre su regazo, sosteniendo de su cintura con firmeza.
Kristy apoyó su rostro en el hombro de Nathaniel sintiendo la suavidad de su elegante saco.
El rostro de ella veía en dirección al cuello de él y sus manos se aferraban a ese CEO sin querer solta