Mijail
—¿Puedo saber qué pasó anoche? —Es lo primero que pregunta Boris al ingresar a mi oficina.
—¡Buen día! Si estoy bien, gracias por preguntar —Le respondí con sarcasmo.
—No seas pendejo y contéstame.
—¿No te gusta tener público? —Le pregunté mientras encendía un cigarrillo.
—Si ella hubiera participado tal vez —Me acerqué bruscamente a él tomándolo de la camisa y apunte el arma en su cien.
—¡Vas a matarme! —Lo solté y empezó a reírse.
—Que carajo te pasa Mijail, hace una semana mandaron a