Nicolás
Verla en esa cama inmóvil casi me llevo a la locura, el rastro de su lobo casi había desaparecido, nadie entendía como aún seguía con vida. Apenas latente pero con vida.
Sarah yacía, tendida ante mi, su piel antes color canela tenía un ligero tono azulado,- infelices- los maldecia una vez más.
Tras de mí el sonido de la puerta abriendose anunciaron la llegada de alguien más a la habitación, sus pasos acercandose lenta pero decididamente.-Buen día Alpha- se trataba de Sam Tower´s el vie