Nicolás
Ella era un gran Luna, lo supe cuando se plantó en mi Oficina, sus ojos estaban rojos, estaba molesta. Escuche en silencio todos y cada uno de sus reclamos, mirarla tan enfocada era algo gratificante.
La manada estaba, ahora en buenas manos. El fuego en su interior, la pasión con la que hacía lo que se proponía. Ella trabajo hombro con hombro en el proyecto de la casa de asistencia. Hacer algo por esos niños, la hacía feliz y eso era todo lo que yo quería.
La exploración del Bosque