Ryker
Gracias a la Diosa, el resto del camino transcurrió sin incidentes. Me dirigí a mi oficina con Josh, dejando que Greta y Bennet ayudaran a Kennedy a instalarse de nuevo en su cuarto. Aquella fue otra cosa por la que mi lobo no dejó de quejarse; él la quería con nosotros, quería ayudarla a sanar de sus rasguños. Pero como ella dijo que estaba bien, no me preocupé. Si hubiera estado herida y nos hubiera necesitado, lo habría dicho cuando le pregunté.
La manada de Edward parecía estarse acostumbrando a su nueva rutina y otros problemas pequeños se estaban resolviendo solos. Rory, Nathan y Don estaban de acuerdo con lo de la escuela, el centro de entrenamiento y el puesto del hospital; además, estaban preparados para trabajar a pesar de Claude. Al menos algunas cosas estaban saliendo como yo quería.
Nos turnamos para usar la regadera de mi oficina mientras discutíamos el ataque y lo que podría significar. No se lo dije a Kennedy, pero no estaba equivocada. Si hubieran ido específicam