Kennedy
Me aparté para mirarlo. Los dos éramos exactamente los mismos de siempre, y sin embargo, tanto había cambiado en solo unos segundos. No podía creer que lo había logrado. Nunca pensé que podría contarle esa historia a nadie. Todavía me sentía un poco entumecida, casi como si no hubiera sido yo la que habló. Como si alguien más hubiera usado mi boca, y yo simplemente hubiera estado ahí. Incluso en ese momento, recién caí en cuenta de que tenía las manos en el rostro de Ryker, sin recordar