No odiaba la idea tanto como Ryker. Bueno, tanto como él lo hacía antes de Kennedy. Entendía que el vínculo nos hacía más fuertes, pero había visto demasiadas cosas malas con los compañeros. La manada de la que Ryker me rescató tenía a los machos más arrogantes y egocéntricos que pudiera imaginarse. Me estremecía solo de pensar en mis últimas noches allí.
—¡Greta! Tenemos patrulla, ¡vamos! —gritó Jensen, arrancándome del pozo que eran esos recuerdos.
Este chico se había metido en problemas una v