Su teléfono vibró, interrumpiendo sus pensamientos. Era un mensaje de Vanessa:
"Encontré el lugar perfecto. Moderno, con una vista espectacular al lago. Amira va a amarlo. ¿Quieres que se lo muestre cuando llegue la próxima semana?"
David sonrió por primera vez en días. Visualizó a Amira sonriendo cuando viera el departamento. Todo estaba tomando forma. Solo tenía que sobrevivir una semana más de trabajo y tormentas, y entonces, su Luna estaría a su lado.
—Pronto, mi amor, muy pronto —murmuró,