Muy bien, mi pequeña. Te deseo suerte
La semana transcurrió con tranquilidad. Durante el día, Amira se sumergía en el trabajo, gestionando las operaciones de La Firma y asegurando que todo marchara según lo planeado para la expansión en Seattle. Mientras tanto, David se dedicaba a sus compromisos en ALFA CORPORATION, aunque su mente volvía a ella con más frecuencia de la que estaba dispuesto a admitir.
Las noches eran su refugio. David se aseguraba de que cada velada fuera especial; la llevaba a cenar a los mejores restaurantes de l