Vanessa quedó sorprendida cuando, sin previo aviso, Amira esquivó su ataque con una agilidad inesperada. Incluso Amira se sorprendió de sí misma. Sabía que no era un desastre en combate, pero no recordaba que sus reflejos fueran tan rápidos ni que su cuerpo respondiera de forma tan precisa.
—¡Increíble, Luna! —exclamó Vanessa, deteniendo momentáneamente el entrenamiento—. ¿Cómo lo hiciste? No todas logran esquivar un ataque como ese tan pronto en su primer día.
Amira, con la respiración acelerad