Amira asintió, tomando una respiración profunda. Sabía que el camino por delante sería difícil, pero también comprendía que este era su momento de demostrar no solo su valía ante la manada, sino también a sí misma.
—Entonces, estoy lista para empezar —dijo con determinación—. ¡Vamos a hacerlo!
—Pero tranquila, no te voy a enviar donde él en cero. No estás en forma para soportar al “Tirano Stone.” Entrenar con él te va a recordar al David que conociste el primer día en el ascensor —dijo Vanessa,