Aria apenas registró el viaje al claro profundo en el bosque. Su mente giraba con la imagen de Roberto de pie sobre su padre, esa jeringa en su mano, esa sonrisa cruel en su rostro.
“Concéntrate.” La voz de Esperanza cortó a través de sus pensamientos. “Lo que sea que estés pensando, déjalo ir. Aquí. Ahora. O nunca aprenderás lo que necesitas saber.”
“Mi padre está siendo torturado por un hombre que pretendía casarse conmigo.” Aria escupió las palabras. “Cómo se supone que deje eso ir?”
“Porque