Aria miraba la fotografía hasta que las letras se volvieron borrosas. Su padre. Encadenado. Golpeado. Capturado por los mismos monstruos que querían usarla como arma.
“Cuándo.” Su voz salió plana, vacía. “Cuándo lo tomaron?”
Isabela negó con la cabeza, todavía temblando. “No lo sé. Después de que se fue. Después de que te alejaste de él.”
La culpa atravesó a Aria como un cuchillo. Su última interacción con su padre había sido su rechazo. Su alejamiento mientras él miraba, impotente y herido. Y