Desde hacía semanas, el ambiente se sentía tenso, cargado de silencios sospechosos, de miradas que se desviaban rápido cuando alguien se atrevía a cruzarlas con Ares. La traición no era un rumor, era un hecho que crecía como la podredumbre en el corazón del bosque. Nadie lo decía en voz alta, pero todos lo sentían: algo estaba a punto de romperse y nadie esperaba el ataque.
Ni siquiera Ares, que había anticipado traición política, susurros en la oscuridad, movimientos de Gloria entre las sombra