—¿Cómo puedes decir eso? —Víctor la miró horrorizado al ver las lágrimas en los ojos de Briana. —¿Tienes idea de cuánto ha sufrido tu madre, yo?
—Serán ustedes lo que tengan una idea de lo que es verdaderamente sufrir. —Rugió Ares cortándolo. —Si no quieren ser expulsados de la fiesta, no me provoquen. —Sus duras palabras pareció contenerlos e Isabel se sintió aliviada. Isabel no supo en qué instante exacto quedó sola. Todo sucedió tan rápido que parecía una emboscada disfrazada de casualidad.