Pensé que después de mi negativa Nick se alejaría.
No lo hizo.
Tampoco volvió a preguntarme.
Eso era casi peor.
Durante dos días se comportó como si nada hubiera ocurrido.
Hablaba conmigo si coincidíamos.
Me preguntaba por el hombro.
A veces me sonreía.
No insistía.
Y cada vez que no insistía, yo pensaba más en lo que había rechazado.
Sol del Oeste.
Una habitación propia.
Un lugar donde nadie pudiera recordarme cada plato que había comido de niña.
Nick.
Sobre todo Nick.
Aquella tarde lo encontr