-Leinad Grossver-
Respiré profundo. Nuevamente no podía dormir. Ella estaba metida en mi cabeza, su rostro, sus ojos.
«Estas mal Leinad»
Tomé mi celular buscando solamente embriagarme más. Vi sus publicaciones, algunas eran frases, llegué hasta una fotografía reciente de ella. Se mostraba algo triste, editada de una manera melancólica.
Su rostro aparecía de perfil, la mirada baja.
Escribí un saludo.
«Hola»
Para mí sorpresa respondió.
«¿Se le ofrece algo señor Grossver?»
Sonreí de lado.