-Leinad Grossver -
Expulsé el humo de mi cigarrillo dejando este a un lado. Aún me dolía la cabeza del coraje y la impotencia que sentí hace unos días, cuando miré a ese imbécil ponerle la mano encima.
Había terminado todos mis pendientes, creí que realizando mi trabajo eliminaría de mi mente esos pensamientos negativos. Pero no fue así.
«Joder es solo una niña adolescente»
¿Por qué me importaba tanto? Me levanté de mi escritorio yendo hacia la sala. Antes de salir cogí el computador, me sen