-Sera-
—¡Pero estamos en tu oficina! Alguien podría vernos.
— Mataría a quien se atreviera a verte— Gimo cuando su mano se cuela por debajo de mi falda ajustada.
— La junta empieza en poco tiempo— Giovanny me sube a su escritorio. Botando todo lo que hay sobre él.
— Entonces hay que darnos prisa.
Abro mis ojos con desespero. Intento incorporarme pero es más rápido y coloca la palma de su mano sobre mi pecho volviendo a mi posición anterior. El frío de la madera cala en la piel desnuda de mi