-Giovanny-
—¿Qué? No puedo creerlo. ¡No puedo creerlo! ¿Cuándo despertó? ¿Ella está bien? Por los cielos— Cubrió su boca con ambas manos.
—Tranquila. No poseo muchos detalles tan solo lo que acabo de decir. En cuanto aterrizamos se me informara.
— ¿Pero qué dices? Tengo que ir a verla de inmediato— en ese instante un pequeño ataque de tos hizo que la rubia regresará la cabeza hacia atrás y se cubriera.
— Lo siento. Fue la emoción — se excusó.
Pero no, no era así. Estuvo a poco de padecer hi