Mundo ficciónIniciar sesiónEn su oficina privada del piso veintidós del edificio Colpatria, Ricardo Vidal leía un documento legal con la satisfacción profunda de alguien que acaba de hacer jaque mate en una partida de ajedrez que había estado jugando durante meses. Era la convocatoria formal y oficial a reunión de emergencia del consejo directivo del Grupo Vidal, meticulosamente programada para dentro de exactamente diez días.
El documento alegaba irregularidades graves







