Al regresar a Londres Alexander sorprendió a Katerina con la noticia de que había comprado una casa. Una muy grande para albergar a toda la familia porque sabía que necesitaban tener el espacio suficiente poder recibir a todos los chicos. A pesar de que Konstantin y Damien estudiaban en internados, Alexander después de consultarlo con Katerina les daría la opción de vivir con ellos y estudiar en escuelas cercanas. Al morir su padre él era su tutor legal y al residir en Londres no había la neces