Mundo ficciónIniciar sesiónA Gael le costó dos horas y cientos de explicaciones calmar a sus padres.
Un furioso William caminaba de aquí para allá. Los ojos de Miranda refulgían de rabia
―¿Cómo pudo el señor Smirnov atentar contra la vida de su hija?
―Yo tampoco lo concibo papá, sé que esas prácticas son comunes en la Bratvá, pero Iván Smirnov no pertenecía a ninguna organización criminal. ¿Recu







