El estudio de prensa no se parecía en nada a la pista de hielo.
Ni rastro del aire frío que te calaba los huesos. Ni el eco de los patines deslizándose sobre el hielo. Ni el rugido lejano de la multitud que te recordaba que algo importante sucedía justo al otro lado de las paredes.
Este lugar se controlaba de una manera diferente.
Silencio. Luminoso. Estéril.
Demasiado perfecto para ser real.
Me quedé de pie justo en la puerta, con una tableta en la mano que en realidad no necesitaba, observand