No debería haberlo estado buscando.
Ese fue el primer pensamiento que tuve al abrir mi portátil esa noche.
Pero me dije a mí misma que no se trataba de él.
Se trataba de comprender el lugar en el que me encontraba.
Comprender por qué todo allí se sentía tan importante, como si cada conversación, cada mirada, cada silencio tuviera una historia detrás.
La oficina de prensa estaba vacía.
Las luces estaban tenues.
Solo el brillo de mi pantalla me hacía compañía.
Escribí su nombre antes de poder det