—Nena ¿cómo estás?
—Hola, feliz de escucharte —respondió con notable alegría, aún ante el gesto de molestia de Damián —y tú ¿cómo estás?
—Atareado, tenías toda la razón al decir que nos iría muy bien en este lugar —se escucha una sonrisa a través de la línea y Helena lo imita —eres una visionaria —le dijo en tono de broma que en realidad no lo era tanto.
—Tampoco es para tanto —respondió sarcástica —aunque se que lo soy.
—Sí lo eres, nena —dejó salir un suspiro y Jason volteó a mirarla algo m