Fueron saliendo uno por uno del despacho hasta que solo quedaban Helena y Fernanda.
—Le afectó mucho enterarse —comentó Helena y su amiga confirmó lo mismo.
—Es lógico, ha vivido en una mentira, creyendo que tiene por madre a una mujer extraordinaria y se viene a enterar de todo esto.
—Me siento fatal —expresa Helena con pesar mientras se deja caer en la silla del escritorio de su padre —por mi está pasando todo esto, primero se distancia de su hermano, de su madre, de la misma Prudencia y ahor