Capítulo 33 : Perdiendo La Fuerza.
Esa mañana, Cristina abrió los ojos de golpe cuando el molesto rayo de sol se coló entre las persianas y le dio directo en los párpados. Ella parpadeó con pesadez. Había vuelto a quedarse dormida. Ni siquiera escuchó el despertador, ese sonido que antes controlaba con precisión.
Se quedó un rato boca arriba, inmóvil, mirando la lámpara de lágrimas del techo. Intentaba desesperadamente reconstruir la noche anterior: ¿a qué hora había apagado el computador? ¿Cuándo se había metido en la cama? Sen