CRUELLA
Sonreí en el momento en que sonó mi alarma. ¡Qué semana tan maravillosa había sido hasta ahora! Estaba más emocionada que nunca por esta nueva semana. Mis clases con las brujas finalmente habían terminado, y ahora… era hora de entrenar con los vampiros. Nuevos amigos, nuevas experiencias—¡sonaba emocionante!
Salté de la cama y corrí al baño, saliendo minutos después vestida y lista.
—Espera… ¿qué hora es? —preguntó Carly con voz somnolienta, despertándose apenas.
—Oh, está bien, Carly. L