Luego de dejar a Claudia en la mansión, Xander fue directamente a una joyería. Al entrar, pidió algo simple:
—Un anillo de compromiso, el más costoso que tengan.
—Permítame asistirle, caballero —se emocionó el vendedor, con una ligera inclinación de cabeza—. Para un compromiso de tal magnitud, ¿tiene alguna preferencia por una gema en particular? ¿Un zafiro de Ceilán, tal vez, o un rubí sangre de paloma?
—Solo quiero algo que, cuando la persona lo vea, no pueda decir que no —se limitó a decir c