Las flores quedaron en la casa sumergidas en agua, mientras Julieta acompañaba a padre e hija a la dichosa cena. Pronto se dio cuenta de que esto no era una simple comida; parecía existir una intención detrás. ¿Cuál era? No lo sabía.
El hombre no dejaba de mirarla. No era sutil al respecto. Sus ojos verdes analizaban cada reacción, vagando por su rostro, buscando algo que ella no entendía. Los minutos pasaron de esa forma, un poco incómodos. Y para disipar la atmósfera extraña, decidió centrars