—Lo haces, por supuesto —Brandon se enderezó, haciéndole frente.
En sus planes no estaba que estos dos se encontraran, pero últimamente nada salía como ella quería.
—Brandon, por favor —suplicó, lamentándose internamente por su mala suerte—. Tengo que decirle unas palabras a Xander. Te prometo que será breve.
—Pero, Julieta…
—Solo serán unos minutos —prometió.
Xander mantuvo en todo momento su postura desafiante, mientras Brandon le pasaba por el lado con clara molestia; luego le explicaría la