Casi con alivio, Julieta tomó un avión dos días después con rumbo a Ginebra. El tratamiento de Luna comenzaría sin falta esa misma semana y estaba deseando poder ver pronto los resultados del mismo. En consecuencia, pasaría una breve temporada en dicha ciudad. Brandon se había encargado de todos los preparativos, que incluían: alojamiento, transporte, comida y gastos médicos. Verdaderamente, tener a ese hombre en su vida era una bendición del cielo.
—Mañana a primera hora comenzaremos con las p