87. Nuevas posibilidades
Heinz admiraba cada detalle de ella, que parecía diseñado para capturar su atención. El escote en V que dejaba al manifiesto su busto. Su rostro, de rasgos delicados y perfectamente proporcionados, irradiaba una belleza clásica y serena. Los ojos rasgados, profundos, con esa forma de hoja de sauce eran fascinantes; tenían un magnetismo que parecían llevarlo al abismo del dulce pecado, como un cuchillo de hoja doblada, que traspasaba sus defensas. Así como el pliegue hinchado del epicanto bajo e