22. En contrarreloj
Ha-na despertó de golpe cuando el sonido del despertador rompió el silencio en su habitación. Eran las once y media de la noche, y la habitación seguía envuelta en sombras, pero algo dentro de ella la impulsaba a moverse. Una extraña mezcla de ansiedad y urgencia comenzó a crecer en su pecho. ¿Por qué se sentía así? No era solo el temor de infligir el contrato y tener que pagarle a Heinz, era algo más profundo, algo que no podía explicar con palabras.
Se levantó apresuradamente de la cama, con e