23. El impulso
Ha-na se apartó apenas unos centímetros, pero su cuerpo aún estaba cerca del de Heinz. Podía sentir su respiración, el calor que emanaba de él, y por un instante, se sintió atrapada entre el impulso de huir y el deseo de quedarse. Su mente seguía confundida, pero su cerebro parecía haber tomado una decisión por ella. Había llegado a tiempo, pero ahora se enfrentaba a algo que no podía controlar ni con todas sus decisiones lógicas.
Su boca se entreabrió, como si quisiera decir algo, pero no encon